viernes, 2 de septiembre de 2016

POR QUÉ EL PRETRIBULACIONISMO NO ES UNA ENSEÑANZA BIBLICA Y ES PELIGROSA

Hoy en día gran parte del mundo evangélico y bautista defiende, como un firme dogma propio de la sana doctrina, la tesis pretribulacionista en la cual se afirma que la iglesia será arrebatada antes de la Gran Tribulación. Ahora bien, gran parte de la disputa tiene relación con lo que se entiende por Gran Tribulación y aquí es donde existe una confusión importante que da cobertura a una mala exégesis. 

Si consideramos que la Gran Tribulación concierne a la suma de los periodos de persecución de la iglesia sumados a los juicios que Dios desatará sobre la tierra en su segunda venida, en lugar de reconocer que constituyen dos eventos separados dirigidos a dos grupos distintos, la confusión esta servida. Si analizamos lo que anunció Jesucristo en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21 se deduce con total claridad que no forman un mismo evento según veremos a continuación. 

Por otra parte, hay que señalar que la doctrina que afirma que la iglesia no sufrirá ningún mal, sino que ésta aflicción solo está dedicada en el futuro al pueblo judío durante los 7 años de la actuación del anticristo, suena muy bien a los oídos de los cristianos occidentales que durante siglos no han sufrido persecución alguna, pero sonará del todo absurda y falsa a todos aquellos cristianos que, tanto en la actualidad como durante siglos, si han padecido persecución en otras naciones hostiles a la fe cristiana. ¿A quien no le gusta la idea de que no vamos a sufrir y que los palos los recibirán otros en el périodo tribulacional que se identifica como de 7 años (en referencia a la semana 70 de Daniel)? ¿Pero esto realmente lo dice la Biblia?

Basta con leer los diarios para reconocer como hoy en día hay cristianos en Irán que son ejecutados en grúas, quemados en la India, asesinados en Nigeria por Boko Haram y por el Estado Islámico en Libia, Siria, Irak y otras naciones por causa del terrorismo islámico. En China hay zonas con fuerte persecución que implica encarcelamiento, derribo de cruces y cancelaciones de templos, En Corea del Norte muchos cristianos han sido muertos de hambre o asesinados bajo cruel tortura por las autoridades del régimen. Y todo esto está sucediendo hoy. Si acumulamos todos los sufrimientos y persecuciones que han sufrido los cristianos en los últimos 2,000 años incluido el siglo XX que fue el que arrojó más muertes que en toda la historia del cristianismo, podemos darnos cuenta de cuan falsa es la afirmación de que la iglesia no sufrirá aflicción alguna y se arrebatará sin haber sufrido persecución. Suena bien a nuestros cómodos oídos occidentales, pero no es lo que enseñó Jesucristo en Mateo 24, Marcos 13, Lucas 21, Apocalipsis 6 y 7, y tampoco es lo que dicen los apóstoles Pablo, Pedro y Juan en sus epístolas. Me pregunto ¿Cómo reaccionarían los cristianos que han sufrido todos estos horrores si les decimos que ellos no sufrirán tribulación, sino serán arrebatados antes? ¿Qué cara pondrían?

¿Enseña la Biblia que la iglesia no sufrirá?

Definitivamente no. El Señor Jesús nos advirtió en el Evangelio de Juan:

16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, YO HE VENCIDO al mundo.

El apóstol Pablo también se lo advirtió a los Tesalonicenses al decir en su primera epístola:

3:1 Por lo cual, no pudiendo soportarlo más, acordamos quedarnos solos en Atenas,
3:2 y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe, 3:3 a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos. 3:4 Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar tribulaciones, como ha acontecido y sabéis. 

El apóstol Pedro también advierte de lo mismo al decir en su primera epístola:

4:12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 4:13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. 4:14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 4:15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; 4:16 pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.4:17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 4:18 Y:  Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? 4:19 De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien.

Esto no significa que el sufrimiento será igual para todos los creyentes ni que las persecuciones están repartidas en todas las épocas y lugares de igual modo. Siempre ha habido gente que le ha tocado padecer persecución he incluso morir por su fe y otras murieron de viejos o por otras causas sin sufrir persecución alguna. Ciertamente no podemos saber nosotros si padeceremos o no persecución e incluso martirio, pero no es saludable que desconozcamos que la palabra de Dios nos advierte que existe tal posibilidad de padecerla además de enseñarnos a estar preparados para presentar defensa de nuestra fe, incluso cuando esto nos cueste la vida.

La Gran Tribulación no debe considerarse pues como un acontecimiento cuyo cumplimiento está confinado únicamente al tiempo del fin durante la manifestación del anticristo. De hecho la tribulación de la iglesia se recrudecerá en dicha época, pero la misma ya ha acontecido durante toda la historia de la Iglesia desde los tiempos de la primera persecución de Jerusalén en la primera mitad del siglo I, y las advertencias de su acción deben aplicarse también para todas las épocas aunque alcance su clímax con el anticristo. Decir, por tanto, que la Gran Tribulación solo es un evento del tiempo final sería violar claramente las advertencias del Señor Jesucristo y de los apóstoles.

¿Enseña la Biblia que la Gran Tribulación y la Ira de Dios son eventos separados y dedicados a actores distintos?

Sí. La Gran Tribulación es un tiempo de aflicción que afecta a la iglesia, no al mundo. La Ira de Dios es la cadena de juicios que Dios desatará sobre la tierra y que afectará exclusivamente a los habitantes de la tierra que no hayan sido arrebatados al no ser parte de la iglesia de Cristo. Gran parte del libro del Apocalipsis detalla estos juicios en los que no está presente la iglesia dado que estos juicios son para el mundo y no para ella. Recordemos como la iglesia arrebatada aparece en el capítulo 7 del libro de Apocalipsis.  Si no fuera así, este episodio debería aparecer en el capítulo 19, pero no es el caso.

El apóstol Pablo lo afirmó con claridad al decirle a los Tesalonicenses en su primera epístola:

1:10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Nótese que Pablo en ningún momento dice: "quien nos libra de la Gran Tribulación", sino más bien dice: "quien nos libra de la ira venidera". Esto nos indica que en realidad la doctrina correcta no debe hablar de arrebatamiento Pre-tribulación, ni tampoco de arrebatamiento Postribulacional, sino de arrebatamiento Pre-ira

En el capítulo 5 Pablo añade:

5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; 5:3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. 5:4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 5:5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. 5:6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.

Hay que señalar que cuando Pablo se refiere a que el Señor vendrá como ladrón en la noche tal como lo dijo Jesucristo, no se refiere a los creyentes. Incluso cuando dice: cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina. No se refiere a los creyentes, sino a los incrédulos que creerán que luego de aplastar a los cristianos podrán gozar de “paz y seguridad”, entonces la destrucción sobre ellos caerá de golpe.

Note también que Pablo dice que a los creyentes no les sorprenderá el tiempo de su venida porque son hijos de la luz y por ello deben velar y ser sobrios. Esto lo remarca el propio Señor cuando dijo lo siguiente:

Lucas 21:36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

¿Separó Jesucristo la "Gran Tribulación" y la "Ira de Dios" como eventos diferentes siendo el primero ubicado antes del arrebatamiento y el segundo después? ¿El libro del Apocalipsis también lo plantea así?

Sí, se puede armar un paralelo entre lo que dice Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21 con lo que narra el capítulo 6 y 7 de Apocalipsis. Por falta de espacio, y dado que el contenido de Marcos 13 ya está presente en Mateo 24 y Lucas 21 presentaremos una columna para explicar la fase escatológica y solo 3 columnas para los evangelio y el Apocalipsis:

FASE ESCATOLÓGICA
MATEO 24 Y 25
LUCAS 21
APOCALIPSIS 6 Y 7
La apostasía y los falsos Cristos
24:4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 
24:5
 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 
21:8 El entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos.

Guerras y hambres
24:6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
24:7
 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
24:8 
Y todo esto será principio de dolores.
21:9 Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.
21:10 Entonces les dijo: 
Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; 
21:11 
y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo. 
6:1 Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.
6:2 Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.
6:3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira.
6:4 Y salió otro caballo, bermejo;y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada. 
6:5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.
6:6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.
6:7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.
6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.

La gran tribulación es una fase que sufre la iglesia cristiana desde la primera persecución de Jerusalén en el primer siglo y culminará con la persecución que desatará el anticristo cuando éste se manifieste.

24:9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.
24:10
 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 
24:11
 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 
24:12
 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 
24:13
 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
24:14
 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. 
21:12 Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. 
21:13 
Y esto os será ocasión para dar testimonio. 
21:14 
Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; 
21:15 
porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
21:16 
Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; 
21:17 
y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. 
21:18 
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. 
21:19 
Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas. 
6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.
6:10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?
6:11 Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos. 
Estos pasajes están dedicados a los juicios de Dios sobre el pueblo judío durante la caída de Jerusalén en el año 70 de nuestra era de manos del General Tito.
Según narra el historiador judío Flavio Josefo tal acontecimiento fue incluso mucho más cruento que el holocausto nazi.

Note el lector que el Apocalipsis no menciona absolutamente nada de la gran tribulación relativa a la caída de Jerusalén dado que este es un episodio que ya era del pasado cuando se escribió el Apocalipsis a fines del siglo primero. 



24:15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 
24:16
 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 
24:17
 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 
24:18
 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.
24:19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 
24:20
 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; 
24:21
 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 
24:22
 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. 
24:23
 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 
24:24
 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 
24:25
 Ya os lo he dicho antes. 
24:26
 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. 
24:27
 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
21:20 Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 
21:21 
Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. 
21:22 
Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 
21:23 
Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. 
21:24 
Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.

La segunda venida de Jesucristo en poder y gloria junto al arrebatamiento, y el inicio de la fase de la ira de Dios.

Este es un juicio en el que la iglesia ya no estará presente tal como se observa en la siguiente fase y lo dice el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 1:10:
1:10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.”
24:29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 
24:30
 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 
21:25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; 
21:26 
desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. 
21:27 
Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. 
21:28 
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. 
6:12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre;
6:13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.
6:14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar.
6:15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;
6:16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;
6:17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
El arrebatamiento de la iglesia es simultaneo al fin de la gran tribulación de la iglesia y al inicio del periodo de juicios de Dios sobre la humanidad que rechazó creer en Jesús. 

Esta fase es conocida como “La ira de Dios” y sus juicios durarán meses o incluso unos pocos años. No más de 3 y medio.

Esta venida, junto al arrebatamiento de la iglesia y el inicio del juicio de Dios llegará de improviso:

1 Tesalonicenses
5:1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.
5:2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
5:3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces
vendrá
sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.
5:4
Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 
Es muy importante notar que la sorpresa no es para la iglesia, sino para el mundo!

En el capítulo 4 el apóstol Pablo dice: 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 
4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 4:18 Por tanto, alentaros los 
unos a los otros con estas palabras.
24:31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 
24:32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 
24:33
 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las 
puertas. 
24:34
 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 
24:35
 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 
24:36
 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. 
24:37 
Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 
24:38 
Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 
24:39
 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. 
24:40
 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 
24:41
 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 
24:42 
Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 
21:29 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. 
21:30 
Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.
21:31 
Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 
21:32 
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 
21:33 
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 
21:34 
Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. 
21:35 
Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. 
21:36 
Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
7:11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,
7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.
7:13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?
7:14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
7:15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.
7:16 Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno;
7:17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
El desarrollo de los juicios de Dios hasta la instauración del Reino milenial y luego el Reino eterno.


Apocalipsis capítulo 7 en adelante.

Según lo que podemos ver en este cuadro el corte entre estos dos eventos escatológicos es el siguiente:

La Gran tribulación: Mateo 24:4-27, Lucas 21:8-24 y Apocalipsis 6:1-11

Entre ambos se produce la Segunda Venida de Jesucristo y el arrebatamiento de la Iglesia. Aquí vemos una sola venida no dos.

La Ira de Dios: Mateo 24:29-42 , Lucas 21:25-36  y Apocalipsis 6:12-17, 7:1-17

Entonces vendrá el milenio luego que satanás sea encadenado y la bestia y el falso profeta sean arrojados al lago de fuego.

¿Por qué es peligroso el pretribulacionismo? ¿Dice en realidad la Biblia que la iglesia no verá la manifestación del anticristo?

Esta doctrina que se vende como sana, ortodoxa y armoniosa con la palabra de Dios por sus defensores en diversos artículos y libros, en realidad viola flagrantemente las escrituras. Enseña además algo muy peligroso: Que la Iglesia no reconocerá al anticristo dado que habrá sido arrebatada antes de que éste se manifieste.

Esto es rebatido de manera contundente por el siguiente pasaje escrito por el apóstol Pablo:

2 Tesalonicenses 2:1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, 2:2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 2:4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. 2:5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? 2:6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. 2:7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. 2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2:13 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad,
2:14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
2:15 Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. 

En este pasaje Pablo está señalando con toda contundencia qué señales preceden a la venida de nuestro Señor Jesucristo y que estas implica reconocer la manifestación de la apostasía y el anticristo. No dice en ningún lugar que la iglesia será arrebatada antes y no conocerá estas manifestaciones. Este pasaje es odiado y rehuido por los pretribulacionistas quienes alegan que reconocer lo que en realidad dice sería contrariar la doctrina de la inminencia y, por lo tanto, el celo que todo cristiano debe guardar para velar y estar preparado para su venida. Hay que recordar que aunque la Biblia nos mencione señales de la inminencia de su venida que aún no se han dado, esto no significa que el creyente deba descuidarse ya que hay dos formas en las cuales no reuniremos con el Señor:

  1.  En su venida.
  2. Al morir.


Aunque la primera no nos pareciera que pueda cazarnos desprevenidos, no podemos obviar la segunda que nos puede sorprender en cualquier momento. Por lo tanto debemos velar tal como el Señor nos enseñó orando para que seamos dignos de permanecer de pie ante su presencia.

Nótese también que Pablo reúne en el tiempo 2 eventos que los pretribulacionistas separan al decir: "la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él", no dice que primero es nuestra reunión con él y luego, 7 años después, viene Jesucristo pues ambos acontecimientos se suceden en el mismo acto.


El gran problema con la tesis pretribulacionista es que no se restringe a una idea teológica de carácter secundario que puede respetarse como una mera discrepancia ideológica entre creyentes que puede discutirse amigablemente con galletas, el problema por el cual debe combatirse esta doctrina, es porque, no solo es anti bíblica, sino que dará cobertura a que, cuando se manifieste el anticristo, los cristianos no crean que el mismo lo es, pues creerán que no puede ser el anticristo porque se supone que ellos no estarán presentes durante su manifestación. Este error los llevará a dejarse influir por el anticristo y ser engañados con desastrosas consecuencias.

Ciertamente muchos cristianos bien intencionados defienden a capa y espada el Pretribulacionismo porque es la doctrina en la que han sido enseñados y porque es un dogma oficial en sus congregaciones, pero nunca nuestro compromiso debe ser con los dogmas de nuestra iglesia, sino con lo que en realidad dice la palabra de Dios.

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Crees o crees que crees?

Con respecto a la fe cristiana existen tres casos: 

1 Los que creen
2 Los que no creen
3 Los que creen que creen
Cuando los segundos se enfrenten al juicio de Dios no les extrañará demasiado recibir su condena puesto que, aunque pensaban que nunca comparecerían ante él, reconocerán que en vida negaron a Dios y vivieron como quisieron. Sin embargo, el caso más dramático es el tercer grupo. ¿Podemos imaginarnos la perplejidad que sentiría alguien que, habiendo durante su vida creído creer y albergando alguna convicción de ser aprobado por Dios, termine descubriendo con horror que es desaprobado por él? Jesucristo describió así esta perplejidad: “No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos dirán en aquel día: Señor, Señor, no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad.” Mateo 7:21-23 

¿Cómo puede suceder esto? ¿Podría esto pasarme a mí? ¿Cómo puedo saber si mi fe es auténtica o falsa? Y si descubro que en realidad pertenezco al tercer caso ¿Qué puedo hacer para tener creer de verdad? 

El propósito de este texto no es irritar ni asustar a nadie, por el contrario, es más bien prevenir a aquellos que se encuentren en esta peligrosa situación para que conviertan su falsa fe en una auténtica, por lo tanto, ruego al lector que si descubriera, por lo aquí expuesto, que su fe no es verdadera, no se ofusque o pretenda desconocer lo que aquí se expone pues esto no está basado en lo que yo creo, sino en lo que la Biblia dice al respecto y sobre cómo superarlo. 

Existen unas señales claras que distinguen una fe falsa de una verdadera que es conveniente evaluar. Estas son las siguientes: 

1. No conoce realmente a Dios ni le ha llegado a amar realmente. 

Se calcula que existen unos 2000 millones de cristianos en el mundo, lamentablemente sin embargo, muchos de ellos solo son cristianos de nombre y lo que es peor: ¡no lo saben!. Estas personas se congregan en iglesias cristianas, ya sean estas católicas, protestantes, evangélicas u ortodoxas. Siguen ritos con fervor, algunos estudian en seminarios e incluso desempeñan ministerios pastorales y sacerdotales. Pueden incluso desempeñar la más alta jerarquía de su organización religiosa y, sin embargo, nunca haber tenido una relación auténtica con Dios. La Biblia dice que para iniciar una relación con Dios hay que primero recibir a Jesucristo en persona: “Mas a los que lo recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” Juan 1:12-13 

Nótese bien los 3 casos mencionados en el verso 13: 

“No son engendrados de sangre” esto significa que el hecho de que mis padres sean auténticos cristianos no hará que también lo sea yo. La Fe no se hereda. Alguien dijo con acierto que Dios tiene hijos, pero no nietos. 

“Ni de voluntad de carne” esto significa que nadie, en ninguna ceremonia puede declarar que yo me convierto en cristiano y que por ello yo debo adquirir un fe auténtica sin la intervención de mi propia resolución personal. La decisión de recibir a Cristo es mía no de nadie más. 

“Ni de voluntad de varón, sino de Dios” esto significa que incluso mi resolución de creer y recibir a Jesucristo es un don de Dios “Pues por gracia sois salvos, por medio de la fe y esto no es de vosotros, pues es un don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe” Efesios 2:8-9 

2. Su fe religiosa no se corresponde con su vida moral. 

“Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus LABIOS ME HONRA, pero SU CORAZÓN ESTÁ LEJOS DE MÍ, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado.” Isaías 29:13 

Estas personas tienen religión, hablan de Dios e incluso pueden guardan algunos preceptos religiosos, pero no tienen una autentica relación con Dios. Otros ni siquiera respetan sus preceptos religiosos no obstante se muestran fervorosos en las ceremonias religiosas pues tienen apariencia de piedad, pero niegan la eficacia de ella. 2 Timoteo 3.5 

Una fe autentica debe producir frutos morales en el creyente, sobre ello el apóstol Santiago dijo: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Más quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” Santiago 2:14-20 

Una fe viva, por lo tanto, tiene que producir obras que revelen que dicha fe es verdadera y esto solo es posible cuando el creyente está en Jesucristo porque él dijo: 

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15: 1-5 

3. Tiene un gran desdén por estudiar la Biblia o conocer más sobre qué es lo que Dios dice. 

Un síntoma común de una fe no verdadera es el desdén por la lectura de la Biblia. No hay interés en conocer qué es lo que Dios dice puesto que no hay intenciones de acatar su consejo ni de que éste estorbe su libertad moral. Sin embargo Jesús dijo: “El que me ama, MI PALABRA guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Juan 14:23 

Sin embargo hay casos donde este tipo de creyente si estudia la Biblia con denuedo, pero siempre apelando a la interpretación oficial de su iglesia u organización religiosa. De este modo se encuentra prohibido de pensar por sí mismo y de interpretar la Biblia con libertad porque su religión le prohíbe hacerlo. No es esto lo que nos enseña la Biblia. Lucas en hechos destaca lo siguiente: 

“Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17: 10-11 

Nótese que Lucas nunca condena, sino más bien elogia la actitud de los judíos de Berea que no solo no escucharon acríticamente a Pablo, sino que escrudiñaron las escrituras para comprobar que lo que les decía Pablo era cierto. Esta libertad de pensamiento y escrutinio son más bien condenados por las organizaciones religiosas que sustentan el falso cristianismo además de ser terrible para aquellos que creen que deben defender a capa y espada sus propios dogmas religiosos por encima de la Biblia e incluso en manifiesta contradicción con ella. 

4. Ama más a su iglesia u organización religiosa que a Jesucristo. 

Esta es otra de las características claves de esta falsa fe. Siempre, para la persona que padece esta fe falsa, le resulta su doctrina, iglesia u organización religiosa más importante que Jesucristo quien permanece secundario e incluso insignificante. Estas personas cuando hablan de su fe suelen mencionar con mucha frecuencia su amor por la iglesia u organización religiosa que para ellos es el verdadero substituto de Jesucristo. Ellos nunca se convirtieron a Jesús, sino que se convirtieron a su religión. No hablan por ello de su amor por Jesús pues él solo es un barniz en sus corazones. 

Las vidas de los apóstoles Pedro y Judas Iscariote representan estos dos tipos de fe. Ambos oyeron a Jesús y caminaron con él. Ambos, junto con los demás discípulos, expulsaron demonios, sanaron e hicieron milagros. Nadie desde fuera hubiera pensado que en realidad eran muy diferentes hasta lo que ocurrió cuando Jesús fue arrestado. 

Pedro le negó 3 veces y Judas le traicionó entregándole a las autoridades romanas. Ambos procedieron mal, pero mientras Pedro se arrepintió y lloró amargamente, Judas se compungió, pero no se arrepintió y luego se quitó la vida. Cuando Jesús quiso restaurar a Pedro luego de su resurrección le hizo tres preguntas por cada una de sus negaciones. La pregunta que repitió tres veces no fue ¿Sabes quién soy? Pues Jesús ya sabía que Pedro sabía quién era él. Tampoco le preguntó ¿Crees en mí? Pues Jesús ya sabía que Pedro creía en él. Jesús más bien le preguntó: Pedro ¿Me amas? Es pues el amor por Jesús lo que importa para que alguien permanezca en la fe verdadera. Nadie puede ser un verdadero cristiano sin amar de verdad a Jesús. Puede caer en pecado, desobedecer y fallarle por su humana debilidad, pero siempre volverá a él porque le ama. Cuando Pedro le contestó que le amaba Jesús le dijo: Apacienta a mis ovejas. Esto significa que, como ya lo decía Santiago, el amor por Jesús se manifiesta por lo que hacemos en obediencia a él. Él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” Juan 14:15 

5. Sentirá repudio y encono contra los que profesan una fe auténtica.

Esta es la característica más terrible de todas. Una fe falsa no es mejor que el ateísmo. Recordemos que quienes instigaron la muerte de Jesús no eran ateos, sino los fariseos y saduceos quienes eran gente muy religiosa. El apóstol Pablo, antes de convertirse a Cristo en su encuentro con él camino de Damasco, era un feroz perseguidor de los cristianos y al mismo tiempo era un moralmente intachable rabí judío. Tenía celo de Dios, pero no era el correcto. De este modo durante la historia los verdaderos cristianos no solo han muerto cruelmente de manos de los que no lo son, sino también de aquellos que pretenden ser cristianos. Jesús mismo dijo: "y aun viene la hora cuando cualquiera que os MATE, pensará que rinde servicio a Dios." Juan 16:2 

Ciertamente en el mundo cristiano existen distintas religiones que difieren en varios aspectos teológicos y en la forma de adorar a Dios, pero si un creyente en cualquiera de estos contextos religiosos puede creer en las verdades básicas de la fe cristiana tendrá hermandad con aquellos que, aunque no compartan la misma religión cristiana, compartan una genuina fe en Jesucristo. No sucederá esto en quien no tiene una fe verdadera porque no encontrará ningún vínculo espiritual con los que sí la tienen. Más bien aflorará en su corazón un espíritu de hostilidad contra estos. 

Cómo tener una fe genuina si descubro que no la tengo en realidad. 

Para conocer de verdad a Dios debemos recurrir primeramente al lugar donde Dios puede hablarnos y ese lugar es la Biblia. Lo recomendable es leer el nuevo testamente con un corazón que en verdad busca a Dios. Luego llegará la fe como un don de Dios que nos permita arrepentirnos genuinamente y creer de corazón en Jesucristo. “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” Romanos 10:9-10 Esta oración de confesión hecha con sinceridad es el punto de partida de nuestra relación con Dios. 

Lo segundo que hay que hacer es buscar una congregación religiosa en la cual se predique a Jesucristo como prioridad y se fomente la lectura de la Biblia y su estudio. También debe ser evidente el testimonio moral de los creyentes de la misma como prueba de que tienen una fe viva. Si se dan estas condiciones intégrese en esta congregación para ser ministrado espiritualmente y luego también poder ministrar a otros. Adquiera el hábito de leer diariamente la Biblia para conocer el consejo de Dios y ore, no con meras repeticiones de palabras, sino de manera sencilla exponiendo su corazón a Dios, confesando sus pecados, dándole gracias por sus dones y honrándole con su alabanza. Su tiempo a solas con Dios será el motor de su vida espiritual. 

Cuando finalmente haya hecho esto podrá tener la paz y la convicción de tener una fe genuina puesto que "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que SOMOS HIJOS DE DIOS." Romanos 8:16 

domingo, 12 de enero de 2014

¿Son Adán y Eva personajes de fabula?

Ha salido recientemente un anuncio de “Teólogos tradicionales” tanto desde el catolicismo como desde las filas evangélicas (BioLogos) que afirman que de acuerdo a la evidencia científica los cristianos ya no pueden seguir sosteniendo que Adán y Eva son personajes reales y que los mismos tanto como los relatos de su tentación, caída y juicio serían simples fabulas hebraicas. 

Ciertamente es importante para el testimonio intelectual cristiano no retorcer la ciencia para defender su visión teológica bíblica. Sin embargo, destrozar lo que dice la Biblia para defender la visión de la ciencia es definitivamente mucho peor. Mi salvación depende de mi fe en un Jesucristo que cumple un plan para mi redención dentro de un marco de hechos fundamentales reseñados en la Biblia. Si estos hechos son pura fabula mi salvación también lo es y si, siendo estos hechos reales, yo sostengo que no lo son, en este caso mi fe tampoco funcionará para mi salvación aunque yo insistiera que soy cristiano y salvo. 

Los relatos del Génesis no pueden ser fábulas porque en ellos están los cimientos fundamentales de la teología cristiana. Si quitáramos de la Biblia sus primeros capítulos la doctrina cristiana sería como una silla a la que le faltan dos patas. Siendo absolutamente inviable. Para ver esto voy a hacer un rápido resumen de estos elementos fundamentales: 

GénesisNuevo testamento
Nace un linaje humano a imagen de Dios mediante Adán (Alma viviente). Génesis 1:26-30 Nace un nuevo linaje humano a imagen de Dios mediante Jesucristo el Hijo de Dios (Espíritu vivificante). 1°Corintios 15:45
Este linaje se desarrolla mediante el nacimiento biológico. Génesis 5:3Este linaje se desarrolla mediante el nuevo nacimiento espiritual. Juan 3:3-8
Adán y Eva son tentados por Satanás con tres seducciones: satisfacción, posesión y realización. Génesis 3:6Jesucristo luego de identificarse con el linaje de Adán en el bautizo es tentado por Satanás en el desierto con tres seducciones: satisfacción, posesión y realización. Lucas 4:1-21, 1 Juan 2:15-17
Adán y Eva caen en la tentación. Génesis 3:1-13 Jesucristo el Adán del nuevo linaje humano no cae en la tentación. Lucas 4:1-21 Romanos 5:18
Adán y Eva son separados de la presencia de Dios y condenado a la vulnerabilidad y la muerte junto con todo su linaje. Génesis 3:16-24 Jesucristo es afirmado en la presencia de Dios al tener victoria sobre el pecado y se constituye en el único ser solvente para pagar por nuestros pecados. Juan 1:29
Adán y Eva y todo su linaje (todos nosotros) necesitan ser redimidos (rescatados) de su estado de condenación. Génesis 3:19-24 El nuevo Adán: Jesucristo que si tuvo victoria contra el pecado se ofrece a sí mismo como sacrificio para pagar el precio de nuestra salvación muriendo cruentamente en una cruz. Juan 10:15-17, 1 Pedro 1:19
Adán y Eva y todo su linaje mueren físicamente al cabo de unos años. Génesis 5:5 Jesucristo luego de morir en la cruz resucita a una vida física indestructible y eterna. 1 Corintios 15:1-23
Finalmente todos aquellos del linaje de Adán que reciben a Jesucristo nacen en su nuevo linaje obteniendo así salvación y vida eterna. Juan 1:12

Nótese que todo lo que acontece en la columna de la derecha actúa como reparación de lo sucedido en la izquierda. Es decir, si lo que sucede en la izquierda nunca sucedió lo que aconteció en la derecha no tiene ningún sentido. Por todo esto podemos concluir que lo que dicen estos teólogos tradicionales que tanto quieren quedar bien con el consenso científico destroza por completo la doctrina cristiana y ni siquiera podría considerarse “cristianismo” a una doctrina que sea capaz de semejante amputación. 

El problema surge cuando estos “Teólogos” tratan de conciliar el origen evolutivo del hombre con la Biblia. Como eso no es posible la disyuntiva les exige tomar una resolución: O la Biblia dice la verdad y hay un Adán y Eva literales o la tesis científica comúnmente aceptada es correcta ofreciéndonos un origen evolutivo gradual desde homínidos. Como para estas personas es más importante quedar bien con la ciencia que con la Biblia deciden entonces complacer a la tesis científica. El problema con esta resolución es que el precio a pagar por preferir acogerse a la visión científica de turno en desmedro de la Biblia es espiritualmente demasiado alto para ser sensato elegirlo y seguir llamándose cristianos. El cristianismo verdadero nunca puede ser Light ya que cualquier amputación doctrinal básica la destruirá por completo. 

Personalmente creo que lo mejor que puede hacer un cristiano cuando la visión científica discrepa con la Biblia es dejarlo en el misterio sin negar lo que dice la Biblia y sin retorcer la ciencia para que se adapte a la Biblia. En el pasado muchas afirmaciones de la Biblia fueron ferozmente cuestionadas por entrar en contradicción con la ciencia, la historia y la arqueología. Sin embargo, con el correr del tiempo la investigación en lugar de haber ensanchado la contradicción ha resuelto muchas de esta incoherencias y conciliado sus visiones. En este sentido es más prudente no salir a pontificar posturas tan comprometedoras y antibíblicas. Lo mejor es esperar a mayor investigación. Como bien lo dijo Albert Mohler del Seminario Bautista del Sur:"En el momento de decir: debemos abandonar nuestra teología para ser respetados por el mundo, se termina acabando con la ortodoxia bíblica y sin respeto por el mundo."